Salimos de Olot, ciudad rodeada de volcanes y capital de la Garrotxa, entre campos y huertos hasta llegar a la Fageda d’en Jordà, uno de los bosques más mágicos del país. El haya crece aquí sobre un suelo ondulado formado por la lava de los volcanes de la zona, creando un relieve lleno de “tossols” y formas irregulares. El silencio, la luz filtrada y el olor a tierra húmeda convierten este tramo en una experiencia única dentro del recorrido.