Desde el collado, el panorama es majestuoso: delante se abre la Vall d’Unhòla, cerrada por cimas como el Cap des Closos y el Tuc Blanc de Parros. La bajada comienza por una pista ancha donde la vegetación es más escasa y contrasta con el verdor del valle anterior. El río Unhòla, que tiene las aguas de un color característico, de tonos marrones a rojizos por la presencia de óxidos-hidróxidos de hierro, nos acompaña los últimos kilómetros hasta llegar a Bagergue, el pueblo más alto del Val d’Aran. Seguimos bajando por la carretera hasta llegar a Salardú, punto final de la etapa.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.